
El Diálogo con el Cuerpo
El «Rastreo» es el procedimiento mediante el cual el terapeuta identifica los puntos desequilibrados. No se utilizan máquinas de rayos X ni análisis de sangre; se utiliza la Respuesta Muscular Inteligente del propio paciente. Este es el aspecto más distintivo y, a la vez, más cuestionado de la técnica.
El Fenómeno de Acortamiento
La teoría kinesiológica sugiere que cuando el cuerpo se expone a un estímulo estresante (como nombrar un órgano enfermo o colocar un imán en una zona alterada), los músculos reaccionan contrayéndose. En el biomagnetismo, esto se observa en la longitud aparente de las piernas.
Posición Inicial
El paciente se acuesta boca arriba (decúbito supino) en una camilla, con los zapatos puestos (los tacones del zapato sirven de referencia visual). Los pies deben colgar ligeramente fuera de la camilla.
Sujeción
El terapeuta toma los talones del paciente, levantando las piernas suavemente y dejándolas caer para verificar que están alineadas y simétricas en reposo.
El Test (La Pregunta)
El terapeuta comienza a nombrar puntos anatómicos («Pineal», «Parietal», «Hígado»…) o coloca el polo negativo del imán físicamente sobre el punto.
La Respuesta
Si el punto está alterado (ácido), el hemicuerpo derecho reacciona contrayéndose, lo que visualmente hace que la pierna derecha parezca acortarse entre 1 y 2 centímetros respecto a la izquierda. Si la pierna se mantiene igual, el punto está sano.
Protocolo de Rastreo Completo
Un rastreo profesional no es aleatorio; sigue un orden anatómico para no olvidar ninguna zona.
Nota práctica: El terapeuta debe estar relajado y neutral. Si el terapeuta «quiere» encontrar un par, puede inducir el acortamiento inconscientemente (efecto ideomotor).
Comunicación Terapeuta-Cuerpo
El rastreo es un acto de concentración. Se recomienda:
- Silencio o voz baja: Para mantener la conexión.
- Calzado adecuado: El paciente debe usar zapatos cerrados y firmes; las sandalias o pies descalzos dificultan ver el acortamiento milimétrico.
- Hidratación: Se dice que un cuerpo deshidratado responde mal al test kinesiológico. Ofrecer agua antes de la sesión es una buena práctica.