
De Deseo a Obsesión Magnética
El punto inicial de todo logro es el Deseo. Pero no hablamos de un deseo tibio o una esperanza. Hablamos de un Deseo Ardiente que trasciende todo lo demás. Es un estado mental donde la posibilidad de retroceder no existe.
Imagina al general Hernán Cortés quemando sus naves al llegar a Veracruz. Sus soldados miraron atrás y vieron los barcos arder. Solo quedaba una opción: Vencer o Morir. Esa es la mentalidad requerida para la acumulación de grandes riquezas.
Los 6 Pasos Prácticos para Convertir el Deseo en Oro
Napoleon Hill destiló el proceso de creación de riqueza en 6 instrucciones precisas. No omita ninguna; la especificidad es la clave.
Fije en su mente la cantidad exacta de dinero que desea.
No diga «quiero mucho dinero». Sea específico: «Quiero $100,000 dólares». La vaguedad confunde al subconsciente.
Determine exactamente lo que se propone dar a cambio.
No existe tal cosa como «algo por nada». ¿Qué servicio, producto o sacrificio ofrecerá? Defina su valor de mercado.
Establezca una fecha determinada.
El sueño sin fecha es solo una fantasía. Ponga un plazo límite (deadline) para poseer ese dinero. Esto crea urgencia.
Cree un plan preciso y empiece de inmediato.
No espere a «estar listo». Empiece donde está, con lo que tiene. La acción perfecciona el plan, no al revés.
Escriba una declaración clara y concisa.
Redacte un documento que incluya: la cantidad de dinero, el plazo límite, lo que dará a cambio y el plan para lograrlo.
Lea su declaración en voz alta, dos veces al día.
Una vez antes de dormir y otra al despertar. Mientras lee, VEA, SIENTA y CRÉASE ya en posesión del dinero.
Análisis de la Declaración Personal
¿Por qué escribir y leer? Este proceso utiliza la Autosugestión (que veremos en detalle más adelante) para programar su mente subconsciente. Su cerebro no distingue entre una experiencia real vívida y una imaginada vívidamente.
Tarea: Hoy mismo, redacte su declaración siguiendo los 6 pasos. No lo deje para mañana.