Contenido del curso
Cuestionario de Conocimientos
Retroalimentación del Curso
Fundamentos de Teología Bíblica Interpretación y Predicación Cristocéntrica

Estudios de Caso: Profundidad Bíblica

Para finalizar nuestro curso, aplicaremos nuestros principios de interpretación a dos libros fascinantes: uno narrativo del AT (Jonás) y uno profético del NT (Apocalipsis). Aunque parecen opuestos, ambos revelan el corazón misionero de Dios y la soberanía de Cristo.

Jonás: El Profeta Rebelde y la Misericordia Global

El libro de Jonás no trata principalmente sobre un gran pez, sino sobre el gran corazón de Dios versus el corazón estrecho de su pueblo.

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Misión Global

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Compasión Divina

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Prejuicio Humano

* El Mensaje: La salvación es del Señor (Jonás 2:9) y es para todas las naciones, incluso para los enemigos crueles como Nínive.

* La Ironía: Los marineros paganos y el rey de Nínive responden mejor a Dios que el propio profeta de Dios. Jonás termina enojado porque Dios es misericordioso. El libro termina con una pregunta abierta, desafiándonos a nosotros: ¿Tendremos lástima de los perdidos?

Apocalipsis: La Revelación de Jesucristo

La palabra «Apocalipsis» significa «quitar el velo». No es un libro para ocultar, sino para revelar. ¿A quién revela? A Jesucristo (Apoc 1:1).

El Personaje Principal+

Jesús aparece glorificado, caminando entre los candeleros (las iglesias). Él controla la historia. Es el León (poder) y el Cordero (sacrificio). Todo el libro gira en torno a su victoria.

Mensaje a Éfeso (Apoc 2)+

La primera carta es a una iglesia doctrinalmente sólida y trabajadora, pero que había «dejado su primer amor». Esto nos conecta con el inicio del curso: la teología sin amor es ruido. Jesús les llama a «recordar, arrepentirse y repetir» las primeras obras.

El Final Glorioso+

Apocalipsis termina restaurando lo que se perdió en Génesis. No hay más maldición, el árbol de la vida es accesible de nuevo, y Dios mora con los hombres. Es el «final feliz» garantizado para los que están en Cristo.

Conclusión del Curso: Hemos viajado desde la oración básica hasta la gloria final. Ahora, «el que tiene oído, oiga». La teología debe convertirse en doxología (alabanza) y misión.