
La Cultura de la Siesta y el ‘Horneo’
En el caluroso oriente boliviano, la vida tradicionalmente se pausa a primera hora de la tarde. Tras la siesta, alrededor de las 4:00 o 5:00 PM, llega la hora del té, conocida localmente como El Horneo Cruceño.
A diferencia de la panadería occidental basada en el trigo, el horneo oriental es un paraíso para los celíacos, ya que se basa casi exclusivamente en harinas de yuca, maíz y arroz, combinadas con abundante queso fresco.
El Cuñapé
El rey del horneo. Son pequeñas esferas hechas de almidón de yuca y queso criollo rallado, amasadas con huevo y un poco de leche. Se hornean a alta temperatura. El resultado es un panecillo con una costra exterior dura y crujiente, y un interior chicloso, hueco y profundamente quesudo. (Similar al Pão de Queijo brasileño o la Chipa paraguaya).
Pan de Arroz
Una masa densa hecha de harina de arroz, yuca hervida hecha puré, manteca de cerdo y queso. Tradicionalmente se hornea sobre hojas de plátano, lo que le transfiere un aroma herbal inconfundible. Tiene una textura pesada y húmeda.
Bizcochos de Maíz
Rosquillas crujientes hechas de harina de maíz amarillo. Son secas y están diseñadas específicamente para ser remojadas en café caliente o chocolate.
La Riqueza de los Ríos Amazónicos
Los inmensos ríos de la cuenca amazónica (Mamoré, Beni, Madre de Dios) proveen pescados de agua dulce de tamaños monumentales y carnes excepcionales. Los más apreciados en la gastronomía son el Surubí y el Pacú.
El secreto del río: Para eliminar el sabor a ‘barro’ que a veces tienen los pescados de río, los cocineros orientales suelen marinar las piezas en jugo de limón sutil o naranja agria durante 20 minutos antes de la cocción.