
Mensajeros y Compromiso
Llegamos a la parte final de nuestras lecciones teóricas. Aquí aprenderemos cómo Dios se comunica de manera especial a través de profetas para guiar a su pueblo, y cómo nosotros podemos responder públicamente a su amor a través del bautismo.
Estos dos temas son pasos importantes para crecer como un cristiano fuerte y valiente.
El Don de Profecía: Los Ojos de la Iglesia
Un profeta es como un mensajero especial de Dios. Dios le da sueños o visiones para advertir, animar o guiar a las personas. La Biblia dice: «Ciertamente no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas» (Amós 3:7).
¿Cómo reconocer a un profeta verdadero?
La Biblia nos da pruebas para no ser engañados:
Coincide con la Biblia
Un profeta verdadero nunca dirá algo que contradiga lo que ya está escrito en la Biblia (Isaías 8:20).
Sus predicciones se cumplen
Si dice que algo va a pasar, debe suceder (Jeremías 28:9).
Da buenos frutos
Su vida debe ser un ejemplo de amor y obediencia a Jesús. «Por sus frutos los conoceréis» (Mateo 7:20).
Confiesa a Jesús
Enseña que Jesús es el Hijo de Dios que vino a salvarnos (1 Juan 4:2).
La Iglesia Adventista cree que Elena G. de White recibió este don para ayudar a entender mejor la Biblia y guiarnos a Jesús en estos últimos tiempos.
El Bautismo: Tu Declaración de Amor
El bautismo es una de las decisiones más emocionantes que puedes tomar. Es como una boda: una ceremonia pública donde le dices a todos que amas a Jesús y que quieres pertenecerle para siempre.
¿Cuándo bautizarse? Cuando entiendes que Jesús te ama, te arrepientes de tus pecados y decides en tu corazón seguirle. ¡Es el inicio oficial de tu aventura como discípulo de Jesús!