
Creando el Microclima Perfecto
Los pollitos de engorde nacen con una limitación biológica crítica: no pueden regular su propia temperatura corporal durante la primera semana de vida. Dependen 100% del ambiente que tú les proporciones. Si fallas aquí, el pollito gastará la energía de su alimento en intentar calentarse en lugar de crecer.
Para solucionar esto, preparamos dos elementos fundamentales: la cama (el suelo donde pisarán) y la calefacción.
La Cama: Aislamiento y Confort
La cama no es solo para que el galpón se vea limpio; actúa como un aislante térmico entre el suelo frío y el pollito, y absorbe la humedad de las heces.
Materiales Recomendados
Utiliza viruta de madera (que no sea de maderas tóxicas o tratadas) o cascarilla de arroz. Ambos materiales son excelentes absorbentes y proporcionan un buen aislamiento.
Grosor y Calidad
El grosor debe ser de cinco a diez centímetros. Una cama muy delgada no aislará el frío del piso. Además, debe estar completamente seca y libre de polvillo, ya que el polvo causa problemas respiratorios graves en las aves jóvenes.
Calefacción: El Sustituto de la Gallina
En la naturaleza, la gallina madre proporciona el calor. En la granja, nosotros usamos criadoras a gas o eléctricas.
Consejo de experto: Nunca confíes solo en el termómetro. Como veremos en el próximo módulo, el comportamiento del pollito es el indicador más exacto de la temperatura.