
Optimizando el Interior del Galpón
Con la estructura y densidad resueltas, debemos equipar el interior. Dos elementos son vitales para el éxito diario: los ponederos (donde ocurre la magia) y la cama (el suelo que pisan). Un mal manejo de estos elementos resulta en huevos sucios, rotos o enfermedades en las patas.
Los Ponederos (Nidos)
El ponedero es el espacio privado de la gallina. Si no le gusta, pondrá el huevo en el suelo, lo que aumenta el riesgo de contaminación y rotura.
Proporción y Ubicación
- Proporción: Instala exactamente un nido por cada cinco gallinas. Si tienes 50 gallinas, necesitas 10 nidos.
- Ubicación: Las gallinas buscan privacidad para poner. Coloca los nidos en la zona más oscura, tranquila y alejada de las corrientes de aire del galpón. Nunca los pongas bajo la luz directa del sol.
El Manejo de la Cama
La «cama» es el material absorbente que cubre el suelo del gallinero. Su función principal es absorber la humedad de las heces y aislar a las aves del frío del suelo.
Selección del Material: Utiliza materiales altamente absorbentes y libres de polvo tóxico. Las mejores opciones son la cascarilla de arroz o la viruta de madera (asegúrate de que no sea madera tratada con químicos).
Grosor Adecuado: Esparce el material hasta alcanzar un mínimo de diez centímetros de grosor. Una cama muy delgada se saturará de humedad rápidamente, creando un caldo de cultivo para bacterias y parásitos.
Mantenimiento: Remueve la cama semanalmente con un rastrillo para oxigenarla y evitar que se apelmace (se haga costra). Si una zona se moja por un bebedero roto, retira esa porción húmeda inmediatamente y reemplázala con material seco.
Recuerda: Una cama seca es sinónimo de gallinas sanas. Si al entrar al galpón sientes un fuerte olor a amoníaco o la cama se pega a tus zapatos, es momento de actuar.