
Bioseguridad: Protegiendo tu Inversión
Incluso con la mejor nutrición y alojamiento, las aves están expuestas a patógenos invisibles. En la avicultura, curar es costoso y a menudo inútil; la prevención es la única estrategia viable. Un brote de enfermedad no solo detiene la producción de huevos, sino que puede aniquilar todo tu lote en días.
El Escudo Inmunológico: Vacunación
Las vacunas entrenan el sistema inmunológico del ave para resistir ataques futuros. Es vital seguir un calendario de vacunación adaptado a los riesgos de tu región específica.
Enfermedades Virales Críticas
Existen dos enfermedades respiratorias/nerviosas altamente contagiosas contra las que todo lote debe estar protegido:
- Enfermedad de Newcastle: Causa problemas respiratorios severos, cuellos torcidos y alta mortalidad. Es devastadora.
- Bronquitis Infecciosa: Afecta los pulmones y el tracto reproductivo. Las gallinas que sobreviven suelen poner huevos deformes, sin cáscara o con la clara acuosa de por vida.
Nota: Las vacunas suelen aplicarse en el agua de bebida, mediante gotas oculares o inyecciones durante la etapa de crianza (antes de las 16 semanas).
Control de Parásitos (Desparasitación)
Los parásitos roban los nutrientes que la gallina necesita para producir huevos y causan un estrés inmenso.
Son gusanos (nematodos y cestodos) que viven en los intestinos.
- Síntomas: Pérdida de peso, diarrea, caída en la postura.
- Acción: Realiza desparasitaciones periódicas (cada 2 a 3 meses) utilizando productos en el agua de bebida, especialmente si las aves están en libre pastoreo.