
Hidratación y Fortalecimiento de la Cáscara
Construyendo sobre la nutrición sólida que acabamos de establecer, debemos abordar el nutriente más crítico y a menudo olvidado: el agua. Un ave puede sobrevivir días sin comer, pero la falta de agua detendrá la producción de huevos en cuestión de horas.
La Regla del Doble Consumo
El agua no solo hidrata; regula la temperatura corporal del ave y es el componente principal del huevo (que es 75% agua).
Consumo de Agua vs. Alimento
Como regla general, una gallina consume el doble de agua que de alimento. Si una gallina come 110 gramos de alimento al día, beberá aproximadamente 220 mililitros de agua.
Advertencia climática: En climas cálidos o durante olas de calor, este consumo puede triplicarse o cuadruplicarse. El agua debe ser fresca y constante. Si el agua en los bebederos se calienta por el sol, las gallinas dejarán de beberla, lo que provocará una caída inmediata en la postura.
Suplementación Estratégica de Calcio
Aunque el alimento balanceado contiene el 3.5% de calcio requerido, las gallinas mayores (después de las 50 semanas) pierden eficiencia para absorberlo, resultando en cáscaras frágiles que se rompen durante la recolección.
Puedes ofrecer fuentes de calcio extra de partículas gruesas, como:
- Piedra caliza granulada
- Conchilla de ostra triturada
Estas partículas grandes se retienen en la molleja del ave y se disuelven lentamente durante la noche, justo cuando la gallina está formando la cáscara del huevo.
Tip de manejo: Limpia los bebederos diariamente. Una biopelícula (baba) en el bebedero reduce el consumo de agua y es un vector de enfermedades intestinales.