
Nutriendo dos Vidas
Durante el embarazo y la lactancia, las demandas nutricionales aumentan para sostener el crecimiento fetal y la producción de leche. No se trata de «comer por dos», sino de comer dos veces mejor.
Nutrientes Clave en el Embarazo
Ácido Fólico (B9)
Esencial desde antes de la concepción para prevenir defectos del tubo neural (espina bífida). Suplementación obligatoria.
Hierro
El volumen sanguíneo aumenta un 50%, diluyendo la hemoglobina. La anemia ferropénica es muy común y peligrosa (parto prematuro).
Yodo
Crucial para el desarrollo cerebral del feto y la función tiroidea materna.
Seguridad Alimentaria (Prohibidos)
Para evitar infecciones graves (Listeriosis, Toxoplasmosis, Salmonella):
- Carne/Pescado crudo: Sushi, carpaccio, jamón serrano (si no está congelado/cocinado).
- Quesos no pasteurizados: Evitar quesos blandos con leche cruda.
- Verduras crudas mal lavadas: Riesgo de toxoplasmosis.
- Pescados grandes: Atún rojo, pez espada (por alto contenido en mercurio).
- Alcohol: Tolerancia CERO. Atraviesa la placenta y causa síndrome alcohólico fetal.
Lactancia Materna
Producir leche quema unas 500 kcal/día extra. La madre necesita hidratación constante. La composición de la leche es bastante estable; si la madre no come calcio, el cuerpo lo sacará de sus propios huesos para dárselo al bebé.